Las várices de los miembros inferiores son dilataciones de las venas superficiales de las piernas y muslos. Especialmente por causas hereditarias, se debilita la pared de las venas y se agrandan.

Los miembros inferiores tienen dos sistemas venosos: uno profundo, que se encuentra por dentro de los músculos y es el más importante para la circulación; y otro sistema superficial, que está justo debajo de la piel, y es en el que se producen las várices.

Las várices no provocan un gran problema circulatorio, ya que no son las venas más importantes para la circulación. Las várices pueden tener complicaciones como tromboflebitis (coágulos dentro de las venas superficiales e inflamación de la pared), sangrado (varicorragia) e inflamación crónica del tejido que rodea a las venas que puede llevar a las úlceras. Las várices deben ser tratadas para disminuir el riesgo de que se produzcan estas complicaciones, lo que además conlleva un beneficio estético. El tratamiento específico para cada tipo de várice debe ser decidido junto con el Especialista en Flebología.

Un tratamiento para cada tipo de vena

La enfermedad que produce las várices es llamada Insuficiencia Venosa Crónica. La insuficiencia venosa crónica puede provocar hinchazón de piernas, cansancio vespertino, pesadez, picazón y calambres nocturnos. Estos síntomas de Congestión Venosa deben ser tratados para disminuir el riesgo de complicaciones.

 

¿Cómo se trata el dolor de piernas por várices?

Ejercicios recomendados para el dolor de piernas por várices