Cirugía Convencional de la Vena Safena (Safenectomía)

La Safenectomía (Extracción de la vena safena) es necesaria cuando está enferma la desembocadura de alguna de las Venas Safenas en el sistema venoso profundo, o cuando presentan reflujo severo (las válvulas de la vena funcionan mal).

Cada pierna tiene dos venas safenas. La vena safena interna comienza en la cara interna del tobillo y sube por la cara interna de la pierna y el muslo hasta la ingle. La vena safena externa comienza en la cara externa del tobillo y desemboca por detrás de la rodilla.

 

Esta cirugía se realiza en general con anestesia general. A usted le colocarán un suero para pasar diversas medicaciones, entre ellas calmantes y sedantes.

 

En la cirugía convencional se realiza una incisión en el comienzo de la vena y otra en la desembocadura. La vena se liga y se corta en estos dos lugares. Luego, mediante un cable especial llamado fleboextractor, se extrae la vena enferma desde el comienzo hasta la desembocadura.

En el caso de estar enferma la vena safena interna, la cirugía se realiza boca arriba. Las incisiones que tendrá serán en la cara interna del tobillo y en la ingle.

En el caso de estar enferma la vena safena externa, la cirugía se realiza en general boca abajo. Usted tendrá incisiones en la cara externa del tobillo y por detrás de la rodilla.

Estas heridas llevan puntos que serán retirados 10-14 días después de la operación.

 

Luego de que hayan sido extraídas las venas safenas enfermas, se procede a extraer las venas secundarias que estuvieran enfermas mediante microcirugía.

Una vez que se terminan de extraer las venas, las incisiones se cubren con curaciones con gasa y films de plástico. Luego se realiza un doble vendaje de las piernas operadas con vendas de gasa y vendas elásticas.

 

Tratamiento de la Vena Safena mediante Termoablación Láser

En los últimos años se utiliza cada vez más la técnica láser para tratar las venas safenas. Con la técnica láser, se evitan las heridas, y disminuye el traumatismo y los hematomas generados por la extracción convencional de la vena safena. Lamentablemente, la mayoría de las coberturas médicas en Argentina no cubren el costo de la cirugía realizada con técnica láser.

 

Para las venas safenas se pincha la vena safena enferma y se avanza una fibra láser desde el tobillo hasta la desembocadura (con técnicas de cateterismo, sin heridas). Una vez que la fibra llega hasta el extremo superior de la vena, se enciende la luz láser y se comienza a tapar la vena. De a poco se va retirando la fibra para que vaya tapando toda la extensión de la vena. Este procedimiento se controla continuamente con Eco Doppler. La utilización del Eco Doppler durante el proceso de termoablación de la safena permite:

  1. Certificar que la fibra está en la vena que se desea tratar;
  2. Confirmar que la vena tratada quede tapada;
  3. Chequear la distancia que hay desde la vena hasta la piel, para evitar quemaduras. En caso de estar muy cerca de la piel, se inyecta líquido alrededor de la vena para alejarla de la piel.

 

Luego de tapar la vena con láser, se procede a sacar las venas secundarias (colaterales) con microcirugía. Finalmente se colocan gasas y vendas compresivas.

El dolor postoperatorio, el sangrado y los hematomas son menores con la técnica láser. La recuperación es más rápida y no tiene heridas. Siendo una técnica mini-invasiva, es la técnica más elegida hoy en día para tratar las venas safenas y las venas perforantes.

 

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